PLIEGOS DE REBOTICA - 164 - "El maldecido amor de Atalanta e Hipómedes" y "FarmaMenina, arte y profesión"
Asociación Española de Farmacéuticos de Letras y Artes (AEFLA)
https://aefla.org/pliegos/pliego164.pdf
EL MALDECIDO AMOR DE ATALANTA E HIPÓMEDES (versión con bibliografía)
Pablo Martínez Segura
La fuente de Cibeles, uno de los monumentos más emblemáticos de Madrid, forma parte de la remodelación urbana llevada a cabo en tiempos del rey Carlos III en el último cuarto del siglo XVIII. Se ideó un gran paseo conocido como Salón del Prado en el que se situaron una serie de fuentes con esculturas mitológicas dedicadas a Cibeles, Apolo y Neptuno. Aunque Carlos III es considerado como “el mejor alcalde de Madrid” en numerosas crónicas, parece que su mayor afición era la caza, que practicaba casi a diario, y nunca mostro interés por la música, el teatro o la literatura. El auténtico artífice del embellecimiento monumental de Madrid fue, desde luego, un hombre de la máxima confianza de Carlos III y como corresponde a un rey absoluto elegido por él, el corregidor de la Villa José Antonio de Armona y Murga, que ocupó ese cargo entre 1777 y 1792. Aunque su responsabilidad era gestora, se trataba de un hombre ilustrado, miembro de número de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y continuo curioso de cualquier fenómeno cultural que pudiera enriquecer su personalidad.
La ubicación de la fuente dedicada a la diosa mitológica Cibeles fue la llamada Plaza de Madrid, origen del Salón (paseo) del Prado en su confluencia con la calle de Alcalá. En 1900 pasó a denominarse Plaza de Castelar y sólo a partir del año 1941 recibió el nombre actual de Plaza de Cibeles. El diseño de la fuente correspondió al arquitecto Ventura Rodríguez, maestro mayor del Ayuntamiento de Madrid desde 1764. La ejecución de la obra tiene varios autores. La diosa y el carro fueron realizadas por el escultor Francisco Gutiérrez Arribas que había sido pensionado por la Academia San Fernando para formarse en Roma; los leones salieron del cincel del francés Roberto Michel, primer escultor de cámara del Rey, que en 1785 llegará a ser director de la Academia; el resto de adornos son de Miguel Ximénez, Miguel Ángel Trilles, Antonio Giraldo y Antonio Parera. La diosa y los leones fueron esculpidos en mármol cárdeno de Montesclaros, localidad toledana de la Sierra de San Vicente, y el resto de la piedra procede a la Sierra de la Cabrera, en la provincia de Madrid.
Es complicado, con hombres y artistas ilustrados del nivel de José Antonio de Armona, Ventura Rodríguez, Francisco Gutiérrez o Roberto Michel, todos ellos ligados a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, quién de ellos eligió el tema de Cibeles, o de si se trató de un acuerdo entre el corregidor, José Antonio de Armona, y el maestro mayor, Ventura Rodríguez. Sobre la elección de las figuras mitológicas para el Salón del Prado y el embellecimiento del espacio, que conocemos que tuvieron un coste para las arcas municipales de 21 millones de reales, hay una referencia de la época sobre mitología griega y romana en la “Historia del Arte de la Antigüedad”, del arqueólogo e historiador del arte alemán Johann Joachim Winckelmann, publicada en 1764, que tuvo un amplio eco y difusión en su época entre estudiosos.
Cibeles es una diosa de la fertilidad de origen frigio (hay autores la relacionan con una religión mistérica anterior surgida en el Neolítico), cuyo culto fue adoptado, por los griegos identificada como madre de Zeus, la “Gran Madre”, asimilada a la diosa Rea y después acogida por lo romanos. Su nombre en griego “Kubile”, en latín “Cibele”, se identifica con una piedra negra cúbica (¿meteorito?). Una profecía auguraba a los romanos que vencerían a los cartagineses si trasladaban la diosa y la piedra negra de su pedestal desde Pérgamo hasta el Capitolio. Explica Tito Livio que así lo hicieron, vencieron a las huestes púnicas de Aníbal y desde entonces adoraron a la diosa. Entre los atributos de Cibeles se encuentra el viajar en un carro tirado por un león y una leona, cuya leyenda está recogida en el Libro X de “Las Metamorfosis” del poeta romano Ovidio y, asimismo, en las “Fábulas” de Higinio.
Se trata de la historia de amor maldecido que hemos utilizado en nuestro titular. Atalanta, hija de Esqueneo, era una bella doncella que por su energía vencía a todos los hombres en la carrera. Su padre impuso que el que quisiera casarse con ella debería ganarla en la competición, pero que si perdía sería ejecutado. Así murieron muchos hasta que Hipómedes, hijo de Megareo y Mérope, perdidamente enamorado de Atalanta pidió ayuda a Venus para poder ganarla. Esta le entregó tres manzanas de oro y le explico cómo debía irlas dejando caer para que Atalanta, al detenerse a recogerlas se retrasara. Con esta argucia ganó y Esqueneo le entregó de buen grado a su hija por esposa. Ya casados Atalanta e Hipómedes, un día, mientras Venus ofrecía sacrificios en el monte Parnaso en honor a Júpiter, hicieron el amor dentro del santuario, lo que constituía un gran sacrilegio. Por este pecado la maldición de Júpiter fue convertirlos en león y leona, a los que los dioses niegan los placeres de Venus por toda la eternidad. León y leona condenados a tirar del carro de Cibeles, la diosa madre, sin que nunca jamás puedan volver a yacer juntos.
Pocos en el Madrid de finales del siglo XVIII, de población mayoritariamente analfabeta, conocerían esta anécdota y menos su significado. Desde nuestro punto de vista aventuramos una hipótesis. Los ilustrados que participaron en el diseño del monumento, fundamentalmente los ya mencionados José Antonio de Armona y Ventura Rodríguez, por agradar a su rey Carlos III, utilizaron el ejemplo de cómo la traición, el quebrantamiento de las reglas, comporta un castigo eterno.
La fuente de Cibeles, como tal, estuvo dedicada a su función. En sus costados se colocaron dos surtidores con formas de oso y dragón. El caño del oso estaba reservado a los 50 aguadores que operaban en esta fuente. El grifo del dragón era libre para todos los ciudadanos. El agua procedía del llamado viaje de Alcubilla, suministro que nacía a 18 metros de profundidad en la Dehesa de Chamartín, en el valle de la Alcubilla.
Bibliografia
FERNÁNDEZ, Rafael. 2022. “Así era la fuente de Cibeles como la vieron Carlos III y Ventura Rodríguez”, en La Razón 29-05-2022: https://www.larazon.es/madrid/20220528/fhzd5ozzevdhnhlr473eyltqsu.html
GONZÁLEZ SERRANO. Pilar. 1995. “La génesis de los dioses frigios: Cibeles y Attis”, en llu. Revista de ciencias de las religiones. Nº 0, (págs. 105-116). https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=912763
HIGINIO. Fábulas. 2009. Madrid. Editorial Gredos. Introducción y traducción de Javier del Hoyo y José Miguel García Ruiz. Notas e índices de Javier del Hoyo. 411 p. Accesible en Internet Archive. https://dn790000.ca.archive.org/0/items/ColeccionObrasGrecoLatinas3/467.Higinio-Fabulas.pdf
LARA, María. 2019. “Carlos III, la rutinaria vida del rey ilustrado de España”, en Historia National Geographic, 30-09-2019. https://historia.nationalgeographic.com.es/a/carlos-iii-rutinaria-vida-rey-ilustrado-espana_14684
ORTEGA VIDAL, Javier. 2020. Ventura Rodríguez Tizón. Madrid. Instituto de Estudios Madrileños. CSIC. Accesible en: https://xn--institutoestudiosmadrileos-4rc.es/portfolio_page/r-6-ventura-rodriguez-tizon-real-academia-de-la-historia/
OVIDIO NASÓN, Publio. 2012, Metaforfosis. Libros VI-X. (Traduccióny notas de José Carlos Fernández Cortey Josefa Cantó Llorca). Madrid. Editorial Gredos. 205 p. (Atalanta e Hipómedes 197-203). Accesible en Internet Archive. https://dn790000.ca.archive.org/0/items/ColeccionObrasGrecoLatinas3/479.Ovidio-Metamorfosis-libros-vi-x.pdf
PALACIOS FERNÁNDEZ, Emilio. 2025. “José Antonio de Armona y Murga”, en Dicionario Biografíco de la Real Academia de la Historia. https://historia-hispanica.rah.es/biografias/4177-jose-antonio-de-armona-y-murga
WINCKELMANN, Johann Joachim. 2023. Historia del Arte de la antigüedad. Madrid. La Esfera Libros. (Reedición del clásico de J. J. Winckelmann publicado por primera vez en 1764 bajo el título Geschichte der Kunst des Alterthums. Está basada en la traducción de Herminia Dauer para la edición española de Editorial Iberia, S.A., publicada en 1990).
- - - - - - - - - - - - -
FARARAMENINA, ARTE Y PROFESIÓN
Dionisio Afriz (pseudónimo de Pablo Martínez Segura)
El lienzo de Las Meninas, de Velázquez, en su profundidad, tiene numerosos puntos de vista, quizá, el más importante de todos ellos es que introduce al espectador en el cuadro, dónde los ángulos, la luz, la puerta y el espejo constituyen un espacio en el que estamos invitados a transitar.
La protagonista indiscutible es la infanta Margarita, hija de Felipe IV, todavía una niña muy lejos de saber que su destino sería casarse con su tío Leopoldo I emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. Dado que su hermana mayor iba a casarse con el rey Luis XIV de Francia, en el fondo podríamos apreciar algún tipo de premonición de la Guerra de Sucesión española que enfrentara las casas de Habsburgo y Borbón y, de paso, al resto de Europa.
La niña va vestida, igual que sus criadas las meninas, con un “guardainfante”, una estructura rígida con forma de jaula para dar volumen a la falda exterior y, esa figura central es la esencia del cuadro, puesto que aun extrayéndola del mismo nos sugiere su totalidad. Podemos apreciar que, otro genio, Pablo Picasso, en su recreación de Las Meninas también hace de la pequeña infanta el meollo de la obra. Esa exclusividad de la infanta con su amplia falda ha sabido verla el artista venezolano Antonio Azzato, que viene utilizándola con oportunas alteraciones de color, pero no de forma, para conectar nuestra vida cotidiana actual con esa condición universal de magnum opus que comporta el cuadro más famoso de Diego Velázquez.
El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) se ha incorporado de manera empática al mensaje de universalidad que comportan las meninas de Antonio Azaato, para proclamar que las farmacias son el centro sanitario de proximidad más accesible para la población, viva donde viva; es decir, ha lanzado un mensaje muy inteligible en el que une la universalidad de la atención farmacéutica con la del arte en una de sus máximas representaciones. En definitiva, un reconocimiento al trabajo diario de los farmacéuticos y el valor que representan en la cadena del medicamento.
La FarmaMenina, promovida dentro del certamen Meninas Madrid Gallery, ha estado expuesta frente al número 23 de la calle Serrano, de Madrid, entre el 19 de noviembre y el 15 de diciembre de 2025.
- - - - - - - - - - - - -

Comentarios
Publicar un comentario