CURSO DE HISTORIA DE ESPAÑA -24- Siglos XVIII y XIX. Real Canal del Manzanares, historia de un fracaso.


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RESUMEN

Antes de comenzar expresamos nuestro reconocimiento a la Asociación Cultural del Grupo de Investigadores del Parque Lineal del Manzanares (GILP) http://www.parquelineal.es/historia/canal-del-manzanares/cuadernilloy a la Plataforma de Amigos Real Canal de Manzanares https://realcanaldemanzanares.es/, entidades que, desde nuestro punto de vista, están llevando a cabo un notable y meritorio esfuerzo por dar a conocer, divulgar y procurar preservar el patrimonio histórico que representa el Real Canal del Manzanares. 

Nuestro rastreo de la historia del Real Canal la iniciamos con un grabado de David Roberts de 1837, en el que aparece una noria, junto al Puente de Toledo, extrayendo agua del río Manzanares. Anunciamos con esta imagen que 40 años después en la margen opuesta, en la izquierda, se situaría otra noria para trasvasar agua al nuevo cauce artificial. Buscando los antecedentes de la idea, tenemos que retrotraernos al siglo XV, cuando el rey de Castilla Juan II (padre de Isabel la Católica), auspició el primer proyecto. Ciento treinta años después, en 1581, cuando Felipe II une a la monarquía hispánica el reino de Portugal, explica Faustino Merchán, surge un segundo proyecto más ambiciosos, obra del ingeniero italiano Juan Bautista Antoneli, que pretendía la navegación desde Madrid hasta Aranjuez, Toledo y llegar a Lisboa por el Tajo. Idea abandonada por los problemas técnicos que representaba y la situación de bancarrota del monarca. En ese punto, siguiendo la obra de Dolores Romero Muñoz, mostramos el proyecto de los ingenieros militares de origen alemán Carlos y Fernando Grunenbergh, que en tiempos de Carlos II, plantean la navegación por el Manzanares y el Jarama desde Madrid a Aranjuez y Toledo. Son los primeros en pretender utilizar, en el tramo de Madrid, exclusivamente aguas del Manzanares retenidas por esclusas como se practicaba en países del Norte. Idea que se aparcó pero no se olvidó. Sería rescatada por el Conde de Floridablanca en 1747, primero, y finalmente iniciada su ejecución con Carlos III. Este rey, promotor de grandes obras públicas en Madrid, en 1770 aprobó la construcción del Canal del Manzanares por iniciativa privada. Ofrecemos, seguidamente, la Real Cédula de Su Majestad concediendo privilegios y obligaciones a Pedro Martinengo, y detallando algunas de las mismas, utilizando para ello el estudio realizado por María Teresa Fernández Talaya. El canal tuvo desde el principio problemas técnicos (las aguas estancadas resultaron insalubres) y altos costes de mantenimiento. De la mano del Profesor Antonio López echamos un vistazo a sus cuentas ruinosas. Detallamos a continuación un resumen de la historia del Canal del Manzanares publicado en el diario LA PATRIA, del 19 de abril de 1849; e, igualmente, recogemos la descripción minuciosa de detalles que aparece en el Diccionario de Pascual Madoz. De ambas fuentes obtenemos datos concretos de su recorrido, dimensiones, utilización, ubicación de la cabecera, del embarcadero y diez de sus esclusas, que le permitieron llegar hasta Vaciamadrid, en la confluencia con el Jarama. Conscientes de que se trata de la historia de una obra pública fracasada razonamos su escaso reflejo en la historiografía, pero desde la realidad de sus 90 años de vigencia en la vida de Madrid, hacemos una recopilación de referencias al mismo en la prensa y algunas publicaciones de los siglos XVIII y XIX. Tras la epidemia de cólera morbo que asoló Madrid en 1855 las Juntas Municipales de Sanidad y Beneficencia reclamaron su desaparición, que llegaría finalmente en 1862, tanto para evitar problemas sanitarios, como para dar término a su escasa rentabilidad. Los yeseros de Vallecas tras su clausura buscaron alternativas. Las mismas vinieron a través de una línea férrea, conocida como “el tren yesero” o “la maquinilla”. Para concluir, mostramos algunas imágenes de los vestigios abandonados del Real Canal, los restos del fracaso





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