CURSO DE HISTORIA DE ESPAÑA -23- Siglo XVIII. Sociedad


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RESUMEN

En nuestro repaso a la Historia de España en el siglo XVIII abordamos el cómo de aquella sociedad desde las perspectivas demográficas y económicas. Lo iniciamos con la visión general de Pierre Vilar que que nos habla de "un resurgir", la población pasa de 6 a 11 millones de habitantes y se inicia lo que él llama "la gran conquista del siglo" el tráfico de mercancías. Analizamos la pirámide social y, entre el pueblo llano (no privilegiado), destacamos la incipiente burguesía.Con ese punto de vista comprobamos, siguiendo a Gonzalo Anes, que el pueblo llano constituía el 90% de la población. Asimismo hacemos un breve referencia al más bajo de todos los estamentos, o ni siquiera llegó a ello: la esclavitud en la España peninsular durante el siglo XVIII, una realidad silenciada y muy poco conocida. Tras señalar que el 85% de la población era rural, nos detenemos en su distribución y desde el hecho de que el 78% de los campesinos no eran propietarios, describimos las cinco clases de propietarios según los estudios de Antonio Domínguez Ortiz y Richard Herr. Echamos un vistazo a la España urbana (15% de la población) y comprobamos el progreso de las ciudades periféricas y la rara excepción de Madrid, así como el gran avance en la mejora de los caminos de ruedas, las obras públicas de mayor transversalidad de la época. En el avance de la burguesía periférica nos detenemos fugazmente en Barcelona, el caso más significativo, así como del conjunto de Cataluña que superó con creces la derrota de 1714. Enunciamos la decadencia de los gremios y vemos la organización administrativa peninsular según el censo de Floridablanca. Para concluir, recurrimos a la reflexión del filósofo Julián Marías a través de su obra "La España posible en tiempos de Carlos III", que nos deja el sabor amargo de lo que pudo ser y no fue, culpa de la "radicalización inducida", por miedo a la Revolución Francesa. La deformación de la realidad histórica que se produjo en aquellos momentos, por parte de las posiciones reaccionarias más ultramontanas, no se ha superado. Una sociedad que avanza de manera adecuada ve interrumpido su progreso ante la presentación del peligro de un extremismo que no existe en realidad en el seno de la sociedad española.

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